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martes, 20 de abril de 2010

De un día para otro

"Piensa: te prometo. La cortina tiene una esquina plegada y Santiago puede ver un retazo de cielo casi oscuro, y adivinar, afuera, encima, cayendo sobre la quinta de los duendes, Miraflores, Lima, la miserable garúa de siempre".

Conversaciones en La Catedral, Mario Vargas Llosa.



Todo sucede de un día para otro. ¿Qué significa esa frase? Una oración de tantas trillada, usada y pensada, que se ocupa cotidianamente para mencionar que algo sucedió antes de lo esperado, planeado o más rápido de lo "normal".

Antonia volvía caminando del trabajo hacia su casa, -como sólía hacer todos los días- y se encontró pensando si el frío había llegado de un día para otro, como varias personas le comentaban. Se dio cuenta que no. No sucedió de un día para otro. En su niebla cargada de humedad desde hacía más de 7 días, en los días sin calor agobiante, en los cielos nublados, la ciudad costera fue demostrándole cómo acompaña la llegada de la temporada más fría y nublada del año que espera ser disfrutada...

domingo, 21 de marzo de 2010

sábado, 9 de enero de 2010

El viaje por el mundo es un peregrinar de una provincia a otra, y cada una de ellas es una estrella solitaria que brilla sólo para sí misma.



Ebano, Ryszard Kapuscinski

viernes, 25 de diciembre de 2009

Siempre


.....Estés donde estés, nunca dejas de estar solo ni de ser un extraño.....





........Y me daba la sensación de que, aunque lo contemplara desde cierta distancia, observar el mar siempre me enseñaba alguna cosa.......



Banana Yoshimoto Tsugumi.
 
*Las fotografías tomadas en Pichilemu (Chile).

domingo, 6 de diciembre de 2009

sábado, 17 de octubre de 2009

En un pueblo con mar

Cuando ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche
a la hora en que los pescadores furtivos
reparan sus redes tras los matorrales,
aunque todas las estrellas cayeran
yo no tendría ningún deseo que pedirles.

Y no importa que el vienton olvide mi nombre
y pase dando gritos burlones
como un campesino ebrio que vuelve de la feria,
porque ella y yo estamos ocultos
en la secreta casa de la noche.

Ella pasea por mi cuarto
como la sombra desnuda
de los manzanos en el muro,
y su cuerpo se enciende como un árbol de pascua
para uan fiesta de ángeles perdidos.
El temporal del último tren
pasa remeciendo las casas de madera.
Las madres cierran todas las puertas
y los pescadores furtivos van a repletar sus redes
mientras ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche.


Jorge Teillier (Los dominios perdidos)

lunes, 10 de agosto de 2009